10/26/2010

Un encantador mojado

En el mundo del show businnes norteamericano, uno de los mayores anhelos de todo artista es presentarse en Europa, sobre todo en Inglaterra. Hay cierta fijación chovinista de los gringos por ser admirados en el lugar que muchos consideran “la madre patria”, aunque no tenga nada que ver con su origen personal: eres una estrella gringa, debes visitar Inglaterra; ese es el axioma que siguen los artistas o sus representantes.

Uno de los mejores escaparates que tienen estas “estrellas” son los programas de la BBC, que mantiene altos estándares de calidad televisiva y radiofónica. Los más solicitados son programas de variedades, como The Graham Norton Show, que es conducido por el comediante Graham Norton, cuyas peculiaridades son las de ser irlandés y gay. (Cualquier parecido con Oscar Wilde es por completo accidental).

En lo personal disfruto mucho con las ocurrencias de Graham Norton. Veo regularmente su programa (jueves a las 10:00 P.M. por BBC Entretainment) y en éste han desfilado un gran número de artistas gringos y europeos.

Pues bien, una de las últimas estrellas que tuvo su aparición en el show de Graham Norton fue César Millán, “el encantador de perros”. (Dado que los programas de la BBC los pasan diferidos en México, con semanas o meses de diferencia, la presentación de César Millán la pasarán el próximo jueves 28 de octubre. Si pueden, vean el programa).

Todo el mundo conoce a César Millán. Se dedica a entrenar perros (le dicen psicólogo de perros), tiene una clínica de rehabilitación de perros en California, ha escrito dos libros y su programa Dog Whisperer que se exhibe en el National Geographic Channel, Animal Planet Latinoamérica, BIO, Foxtel Channel (Australia) y Cadena Cuatro (España) lleva cinco exitosas temporadas.

Lo más interesante de César Millán no es lo que se dice de él, sino lo que se calla. Lo que se dice de él es que es originario de Mazatlán, Sinaloa, que llegó a los Estados Unidos a mediados de los años noventa del siglo pasado, que vive en California con su esposa y dos hijos y que realmente tiene un don para comunicarse con los perros.

Además de su exitoso programa, recientemente se dio a conocer que César Millán tiene un proyecto multimillonario junto con Jada Pinkett Smith, la esposa del actor Will Smith, para construir un enorme parque de diversiones para perros. (Sí, solo en California).

Lo que se calla de César Millán es que ingresó a los Estados Unidos de manera ilegal. Atravesó el Río Bravo a nado y se puso a trabajar (sin papeles) como peluquero de perros. Después puso un refugio para rehabilitación de perros y de ahí pasó a la televisión.

Y ahí lo tenemos, en la cúspide de la fama. Habiendo conquistado los Estados Unidos se va a una gira europea y se presenta nada menos que en Londres, Inglaterra, como toda estrella de Hollywood que se precie de serlo.

¿En qué momento de este proceso César Millán obtuvo su calidad de inmigrante legal? No lo sabemos. Lo único que está claro es que para hacer lo que hace actualmente, su estatus migratorio ya no es ilegal.

Lo cual nos lleva a preguntarnos: ¿en qué difiere César Millán de aquellos miles de sus compatriotas que cruzan ilegalmente la frontera cada año y que sufren persecuciones, humillaciones y maltratos, además de ser culpados de los problemas económicos por los que atraviesan los Estados Unidos? (Aún y cuando durante los dos últimos años se ha visto una reducción en la cantidad de inmigrantes ilegales —debido a la recesión en los EUA y a la recientemente autorizada “Ley Arizona”— ésta no se ha detenido. Cada día cientos de personas atraviesan la frontera de manera ilegal).

Que yo sepa, César Millán no tiene estudios superiores. De pequeño pasó la mayor parte de su infancia en el rancho de su abuelo en Mazatlán, donde se cuidaban docenas de vacas. Vivían en una casa de ladrillo y arcilla de sólo cuatro cuartos y sin agua potable. Fue en el rancho de su abuelo donde César empezó a observar el comportamiento de las manadas de perros que lo llevaría en un futuro a especializarse en la rehabilitación de los perros agresivos. Fuera de observar perros, uno de los primeros trabajos de César fue en la tienda de verduras de su abuelo.

Así que cuando cruzó la frontera de manera ilegal, César Millán llevaba un bagaje cultural y socioeconómico muy similar a los de la mayoría de los indocumentados que emigran cada año a los EUA.

Físicamente, César Millán tampoco difiere gran cosa de otros indocumentados. No posee rasgos indígenas tan marcados como muchos de sus connacionales (esos rasgos que no le gustan a la gente estúpida) pero su piel es morena y es bajo de estatura.

Definitivamente, César Millán aprendió bien el inglés. Lo habla fluidamente y su acento no es muy marcado. Sin embargo, muchos de los indocumentados mexicanos también son bilingües o trilingües, aunque muchos de ellos no dominen el inglés como César.

Aquellos a quienes se les haga extraño que comente que hay muchos indocumentados mexicanos bilingües (o trilingües) que no dominan el inglés deben de recordar que muchos de ellos pertenecen a alguna de las cientos de etnias indígenas que hay en México. Millones de mexicanos que hablan español también hablan su lengua materna, ya sea otomí, zapoteca, mixteca, maya o las cientos de otras lenguas nativas. Además, en muchos casos, dominan varias de éstas. (Irónicamente, los gringos son quizá el único pueblo del planeta que no considera el hablar una segunda lengua como una ventaja cultural).

Así que tenemos que César Millán es un mexicano sin estudios superiores; con una infancia feliz, pero de un nivel socioeconómico bajo; físicamente bajo y de piel morena; que cruzó ilegalmente la frontera, que tuvo algunos trabajos anodinos, aprendió a hablar inglés y…

¡Helo aquí, convertido en tan sólo unos pocos años no sólo en un residente legal, sino en alguien que es conocido en todo el mundo y se presenta en un programa en la BBC de Londres como parte de su gira de estrella!

¿¡Por qué?! ¿Qué hizo César Millán para alcanzar ese “sueño americano” que se les niega a millones de indocumentados de los que no se diferencia significativamente?

La clave la podemos encontrar en la materia de estudio que César Millán encontró de niño en el rancho de su abuelo, misma que supo interpretar y perfeccionar con el paso del tiempo y que no es otra cosa que… los perros.

Aunque hay muchos a los que no les gustan los perros, a la mayoría de la gente les parecen las criaturas más adorables del planeta. Estos mamíferos cuadrúpedos son simpáticos, leales y muy divertidos. Mientras que los gatos (la otra mascota preferida en el planeta y rival del perro hasta en los dibujos animados) hacen su vida de acuerdo a sus necesidades y apetitos, los perros se desviven por sus amos. Para el perro, no hay nada más adorable que su dueño.

Así, aunque millones de gringos desprecian a los mexicanos, “latinos”, negros, judíos, asiáticos y “árabes” (para los gringos, los kurdos, iraníes y afganos son árabes) tienen un gran afecto hacia sus perros. Tanto, que a veces raya en lo obsceno.

Y César Millán es el hombre. Es el que le susurra a los perros. Es el encantador de perros.

Amable, sonriente, asertivo, César Millán conoce a los perros mejor que nadie. Su secreto es esa cualidad que llevó a nuestros antepasados a construir magníficos templos, exactos calendarios, grandes civilizaciones: la observación.

César observó que los perros no entienden de nacionalidades, de razas, de religiones. Ellos se guían por el territorio, por jerarquías. Y para los perros no hay nada más importante que la manada. César lo sabe y por ello más que rehabilitar perros organiza manadas. Manadas de humanos de las que el perro es uno más de sus integrantes.

Ojalá que César Millán continúe cosechando el éxito tan merecido. Y espero que algún día los gringos acepten esa regla de convivencia tan sencilla que César busca transmitir: que todos seres humanos formamos una sola y gran manada.

2 comentarios:

  1. bueno, tanto como callar que fue mojado ilegal no lo creo, lo repite varias veces en su programa, y tiene razón la clave de su exito es especializarse en una rama poco explotada como lo es la rehabilitación de perros y mas en EUA donde se tiene una mayor conciencia hacia estos animales

    yo ultimamente me he adentrado mas en la observación como usted dice de mis perros, tengo 3, pero hay que tener mucha paciencia porque hay veces que te desesperan, y tiene usted mucha razón se manejan en manadas y se apegan mucho a ti

    yo personalemnte admiro mucho a Cesar porque independientemente que sea un negocio pues aparte hace un bien a los animales que sufren mucho como los perros, ayuda a crear mas conciencia

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  2. Lo cuenta a menudo. La vida a veces no es tan complicada, es suerte pura y actitud. A unos les va mejor que a otros en la misma circunstancia. Hay que cambiar leyes, no comparar destinos individuales

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